Directora Creativa y Directora de Proyecto: Alejandra Gandía-Blasco Lloret

Ella lleva a Diabla en el ADN. De hecho, podemos incluso leerla en su apellido. Profesional interdisciplinar y licenciada en Bellas Artes, Alejandra Gandía-Blasco es diseñadora y directora creativa de Diabla. Suya es también la dirección creativa y de proyecto de nuestro catálogo —descárgatelo aquí si todavía no has tenido ocasión de descubrirlo—. Es por eso que, página a página, podemos entrever su pasión por la fotografía de paisaje y el arte experimental y abstracto. Y adentrarnos en el inspirador universo de libertad creativa, viajes y sueños que es su vida.

Vamos a hablar con Alejandra sobre lo que le mueve y le inspira. Sobre no tener miedo a mezclar lo antagónico, vivir al aire libre y dar una vuelta a lo que ya existe. Y así quizá revelar ese nosequé que se desprende de cada chispa en Diabla.

Catálogo Diabla 2021

El nuevo catálogo de Diabla celebra la belleza de lugares poco comunes y paisajes extremos, reales aunque parezcan inventados. En el año con más dificultades para viajar, habéis logrado lo que parecía imposible, que podamos ver los últimos lanzamientos de la marca en todos esos puntos del planeta. ¿Cómo surgió la idea?

Puede que precisamente por eso, como en la literatura de Homero, Julio Verne, Joseph Conrad… surge de la ilusión del viaje. Es un ejercicio de imaginación. Nos imaginamos allí aunque no podamos estar en estos momentos, para mimetizarnos con esos impresionantes paisajes naturales y sentir esa sensación de libertad al aire libre, sin restricciones, en conexión con su belleza salvaje. Una belleza, en algunos casos, tan exuberante que parece ciencia ficción.

Tratándose de una firma outdoor, una de las cosas que más sorprende del catálogo es que dedica tanto peso a la temporada de primavera y verano como a la de otoño e invierno. ¿Qué representa para Diabla el paso de las estaciones?

El tiempo sucede y el Sol no para de moverse alrededor de la Tierra, la vida sigue su curso según el ciclo de la naturaleza de la que formamos parte. Si los días duran 24 horas y cada año 365 días hasta que dejamos de contar, ¿por qué no disfrutar del exterior los 365 días del año, con la misma intensidad, haga frío o calor? De ahí surgen las propuestas inspiracionales de Diabla. Es más una cuestión de adaptarse a las circunstancias, abandonar la zona de confort que caracteriza al siglo XXI, aceptar esos contrastes de temperatura, oscuridad y luz, y otras sensaciones asociadas a cada estación según el lugar del planeta.

Para Diabla, el paso de las estaciones podría representar, a su manera, Las cuatro estaciones de Vivaldi. Esa oda a la vida en la que cada estación representa el tempo adecuado, acompañado del verso que describe las emociones asociadas a cada momento del año, por duras que parezcan. Incluso al invierno le dedicó este verso compuesto para un allegro: “Caminar sobre el hielo, y a paso lento. Por miedo a caer avanzar con cuidado; Ir firme, resbalar, caerse al suelo De nuevo ir sobre el hielo y correr rápido.  Sin que el hielo se rompa, y se desmenuza; Sentir que sale de las puertas herradas. Siroco, Bóreas, y todos los vientos en guerra. Esto es el invierno, pero tal, que alegría nos trae.”

Para las nuevas campañas de Diabla quisimos componer nuestras propias bandas sonoras de las 4 estaciones pero nos ha faltado tiempo y recursos.

Estaciones Catálogo Diabla 2021

¿Cuál fue el mayor reto que afrontaste en la creación del catálogo? ¿Con qué parte del proceso disfrutaste más?

El mayor reto ha sido dar sentido y orden a estas propuestas tan distintas a lo visto habitualmente en publicidad de mobiliario, ya que, en definitiva, editamos muebles de diseño. Nunca antes habíamos diseñado un catálogo de muebles así, pero ha sido un reto que Diabla podía asumir.

Para que se entienda, el concepto debe trabajarse muy bien a lo largo del catálogo. Se trata de una herramienta de trabajo para nuestros sales manager y agentes compartan con clientes de todo el mundo, por lo que su concepto y relato debe basarse en la autenticidad y ser fácil de entender, directo. Los contenidos, el trabajo editorial y la maquetación de cada una de las páginas deben contribuir a que el resultado sea lo más atractivo posible.

En ese sentido, colaborar con el estudio de diseñadoras P.A.R nos ha ayudado mucho a darle forma y crear un lenguaje gráfico propio por cada estación —Las 4 estaciones de Vivaldi, con sus maravillosas composiciones y versos dedicados a cada momento del año son una inspiración—. Quien ha ilustrado y elaborado el contenido escrito ha sido la periodista cultural Tachy Mora, con quien mantenemos muy buena relación desde hace años.

Hemos disfrutado y aprendido mucho unos de otros durante todo el proceso, incluido nuestro equipo interno de diseñadoras, Maria Coll y Maria Bellod.

¿En qué imágenes o conceptos del catálogo encuentras más visible tu identidad como creativa?

Las imágenes y el catálogo de Diabla se han creado con una libertad creativa casi total, son viajes oníricos a paisajes reales que destacan por su natural exuberancia. Parecen ficticios, es casi realismo mágico. Para mí es una sublimación del disfrute de la vida al aire libre y de la naturaleza que nos rodea. Adoro la naturaleza y la experiencia del viaje, sobre todo a pie y en tren, la literatura de los autores clásicos y contemporáneos… Disfruto mucho de ese viaje físico y mental.

 Grill

Te hemos oído decir a veces que, para ti, el arte y el diseño son distintos pero parecidos al mismo tiempo. ¿La materialización de un proyecto como este o, incluso la presencia artística de alguna de las colecciones, como GRILL, te ha obligado a profundizar en esa idea? ¿Al final del día, con qué te quedas, con el arte o el diseño?

Creo que existe un puente entre el diseño y el arte que no acabas de cruzar por las limitaciones que vas encontrando en el camino. En el diseño la funcionalidad está clara, se diseña con un fin determinado. El arte puede ser inútil en el plano funcional, pero para mí es visceralmente emocional y puede abstraerse y estar abierto a infinitas lecturas: no se usa, se contempla, te sacude por dentro.

De todas formas, cada vez más se diseñan objetos emocionales, y el diseño ya no concierne sólo a la creación de productos industriales sino más bien a ideas aplicadas a todo tipo de procesos interdisciplinares. En este sentido los diseñadores Alberto y Edu, del estudio MUT, son muy emocionales. Personalmente, creo que su trabajo está a medio camino entre el arte y el diseño, y GRILL es prueba de ello.

Al final del día me quedo con las emociones.

En algunas de las imágenes, protagonizadas por esas nadadoras que parecen reencarnar el alma de Esther Williams, vemos reminiscencias de Slim Aarons, Gray Malin… ¿estamos en lo cierto? ¿Nos puedes desvelar algunas de tus influencias artísticas más recurrentes?

Sí, aunque no sabemos si las modelos de nuestras fotos tienen su capacidad pulmonar. No conocía el trabajo de Slim Aarons y Gray Malin, ¡gracias por presentármelos! La verdad es que la primera mujer nadadora ya la fotografiamos hace más de 15 años en GANDIABLASCO para una colección de mi padre. La inspiración para definir la identidad de DIABLA partió de esa foto.

Mis influencias artísticas son muy variopintas, mi tendencia a la nostalgia y a la introspección siempre me lleva a autores más románticos y decadentes o demasiado conceptuales, pero también me siento identificada con obras más expresivas  y coloristas del arte abstracto. Siento inclinación por los artistas que en su contexto sociocultural provocaron un cambio radical y aportaron un punto de vista único, aunque fueran tratados de locos. Admiro esa actitud.

Pero sin irnos tan lejos, siento que las influencias inspiracionales que una pueda tener provienen de cualquier manifestación cultural, de las personas con las que aprendes o desaprendes, de tus padres por cómo te han educado, de viajar y observar hábitos y costumbres distintas, de vivir las calles de ciudades distintas. Lo encuentras en ti misma, en tus paseos o en plena naturaleza. 

Lilly en el catálogo de Diabla 2021

La biofilia, una de las macrotendencias del diseño que más patente se hará a lo largo de este año, se respira página a página. La naturaleza para Diabla es: ¿romanticismo, compromiso, vía de escape, inspiración…?

La naturaleza es romanticismo, inspiración, compromiso y vía de escape para Diabla y para cualquier ser vivo, seamos conscientes o no. Tenemos un vínculo emocional ancestral con la naturaleza que nos rodea. Aunque parece que últimamente por el cambio climático y la nueva realidad que vivimos, haya una ola de greenwashing en el sector.  

Pero queremos ir mucho más allá. En realidad, es una cuestión de ser y estar en el sentido psicológico y existencial, esto siempre tiene algo de romántico y contemplativo. La naturaleza en estado puro es siempre una inspiración, es fuente de vida. Si te abstraes son formas, colores vivos de matices muy sutiles que siguen el orden del ecosistema. No todas las hojas de un árbol son iguales, aunque lo parezcan.

Diabla respeta y admira la naturaleza, se inspira en ella. Hoy no es una marca totalmente sostenible en el sentido estricto de la palabra, aunque la durabilidad de los diseños que ofrecemos bien contribuye a ello. Estamos en camino de incorporar materiales reciclados y mejorar procesos de acuerdo con las políticas medioambientales.

Sueles definir a Diabla como una marca de espíritu nómada e incluso experimental. Las imágenes del catálogo representan muy bien esta idea. ¿Puedes hablarnos más sobre rasgo característico de la personalidad Diabla?

La imaginación es atrevida, y la actitud de Diabla nos permite la licencia de rebasar los límites entre los espacios y las formas de vivirlos. La respuesta está en el tipo de diseños que editamos: suelen ser productos ligeros, de líneas sobrias, con propuestas de color bastante eclécticas pero nunca extravagantes, portátiles, aptos para un estilo de vida nómada y espacios mas bien pequeños, aunque pueden mezclarse para amueblar espacios más grandes, como hoteles y proyectos contract.

En cuanto a Diabla como proyecto experimental, no destacamos por experimentar con nuevos materiales sino más bien con la actitud que transmite la marca y las imágenes que la definen, imaginando y explorando nuevos usos y espacios contemporáneos donde ubicar nuestros diseños.

Plisy Up lámpara

¿Por qué crees que las piezas de Diabla se mueven tan bien entre conceptos antagónicos como dentro-fuera, frío-calor, real-imaginario…?

Porque te dan la libertad para moverlas y usarlas donde te apetezca. Tienen las características físicas para adaptarlas a distintos espacios y usos, para hacerlas tuyas como gustes. Unas son más grandes y otras más pequeñas, según la tipología de mueble o complemento. Te gustará siempre más una combinación que otra, pero al final son básicos bastante sobrios que dan esa versatilidad.

Creo que la identidad de Diabla trasciende el hecho de que es una marca editora de muebles de diseño. Tiene una personalidad tan marcada que transmite emociones a través de los productos protagonistas de su imaginario y, para ello, hay que atreverse a soñar, moverse entre conceptos antagónicos, sugerir e inspirar emociones. 

Aunque la fuerza estética y visual de todo lo que envuelve Diabla podría cegarnos, se adivina que toda esa sensualidad está arraigada en las ideas y las experiencias. Explícanos por qué Diabla también tiene ese lado más reflexivo de repensar los objetos y la realidad que nos rodea.

Diabla es sensual a su manera. Creo que la sensualidad apela a las emociones en un grado de sensibilidad estética y conceptual que rebasa gustos y costumbres. La sensualidad es un lenguaje universal que intensifica los momentos de la vida, los transciende y es capaz de cambiar hábitos y costumbres adquiridas, hacernos reflexionar sin imposiciones y  repensar los objetos que nos rodean desde un positivismo distinto al ordinario. Creo que este apego emocional a los objetos puede despertar nuestra conciencia y mejorar nuestros hábitos de consumo, hacernos más responsables, valorar la calidad frente a la cantidad, y distinguir el diseño responsable del que no lo es. 

Puedes recordar a una persona querida por el sillón donde solía sentarse a leer el periódico los domingos. Aunque ese sillón no exista, recuerdas a esa persona sentada en él. El objeto desaparece y queda la emoción, el recuerdo.

Si tuvieras que elegir, ¿en qué lugar y momento del año te escaparías con Diabla? ¿Y con cuál de los últimos lanzamientos?

Creo que me escaparía a Groenlandia con los pingüinos, sentada en uno de los sillones de ARP envuelta en una manta de lana de merino disfrutando del paisaje glaciar. El frío despeja las ideas. 

Plisy Up en el catálogo de Diabla 2021

Además de directora creativa, eres la autora de distintas colecciones que aparecen en el catálogo: PLISY, PLISY UP y VALENTINA. ¿Serías capaz de confesar cuál de ellas es tu debilidad?

No me considero diseñadora en el sentido estricto de la palabra, no me interesa diseñar objetos bonitos. Para mí, diseñar Valentina fue un ejercicio de síntesis. Cuando aprendes a entender las limitaciones y sobrecostes que supone elaborar, por ejemplo, un sillón, y eres consciente de la saturación de productos que existe en el mercado, te das cuenta de la inutilidad de muchos adornos superfluos que no aportan nada sustancial al producto. 

El sillón que diseñé para Diabla es un ejemplo de diseñar con lo mínimo empleando la estructura más simple posible y dando valor a las partes normalmente más baratas y menos valoradas de un producto. En el caso de Valentina, hicimos de los cojines los verdaderos protagonistas de la pieza. La colección está formada por distintos muebles fabricados con el mismo sistema. Ha sido premiada en la Bienal Iberoamericana de Diseño, celebrada en Matadero Madrid, precisamente por su sencillez. Es honesta y sencilla, me gusta.

Con Plisy y Plisy Up los procesos han sido distintos. En definitiva, con ellas he querido rescatar un objeto muy presente en la memoria colectiva, las lámparas de tela plisada que todos hemos tenido en casa, traducida con materiales de exterior y tecnología LED portable. Es un objeto con una carga emocional que me interesa especialmente. 

No sabría decir cuál de las dos es mi debilidad.

En estos momentos hemos aprendido que tener un espacio al aire libre en casa es un tesoro. ¿Qué consejos nos darías para aprender a sacarle el máximo partido?

Saber disfrutar de los pequeños placeres de la vida, las personas queridas, los lugares, objetos y momentos que nos transmiten bienestar, sensaciones encontradas o incluso discordias, por qué no. La felicidad es inestable. Si no, ya sabemos que la imaginación es libre y no tiene límites, ni ocupa espacio alguno.