Diabla Spaces: Otoño Diabla con Lilly

Inauguramos el otoño para reavivar las ganas de seguir disfrutando al aire libre con “Diabla Spaces: Enjoy the Great Outdoors”. Paisaje extremo, diseño ingenioso y mucho color, una vez más, son la huella inequívoca de una imagen muy Diabla que nos empuja a explorar los exteriores de forma espontánea y con estilo.

Jugando a ser los pupitres más cómodos de la historia del diseño en un contexto ilusorio, los sillones con brazo LILLY encuentran en el desconcertante entorno del desierto de Siloli la mejor fuente de inspiración para reimaginarla vida outdoor en terrazas y jardines fuera de temporada. Incluso en un lugar árido e inhóspito como este lugar de Bolivia podemos dedicarnos una pausa para asombrarnos con los efectos del viento y el paso del tiempo sobre los esculturales árboles de piedra.

Lilly diseño de Democràcia Estudio

LILLY, fresca y casual, se integra como un elemento más del estimulante paisaje y nos muestra que puede funcionar tan bien sola como acompañada. Los módulos de la colección –sin brazos o con un brazo a derecha o izquierda, como en la imagen– se pueden usar de forma individual o bien formar configuraciones fijando varias unidades. Las piezas parten de formas básicas abrazadas por un sistema tubular, sencillo y resistente, en acero termolacado texturizado. LILLY también se caracteriza por su mullido y cómodo asiento en espuma de poliuretano, que le aporta ligereza a la hora de moverse, y su flexible respaldo, que resuelve su agarre con un sistema de cremalleras ocultas en la parte trasera.

Estos muebles de exterior modulares, diseñados por Democràcia Estudio, hacen de la versatilidad su máxima y se adaptan a todo tipo de espacios para vestir los exteriores más heterogéneos durante los 365 días del año.

Espacio Diabla Otoño

Las líneas esenciales de LILLY recuerdan al diseño racional del siglo XX que Lilly Reich impulsó durante su trayectoria como arquitecta e interiorista. El intenso amarillo que visten las tapicerías de tejido hidrófugo desenfundables evoca también la estética de la Bauhaus, con una conocida preferencia por los colores primarios. Es así como el mostaza, uno de los tonos más cálidos de la carta de color de Diabla, captura la energía de los últimos rayos del inclemente sol estival y se mezcla a la perfección con los tonos tierra y dorados que protagonizan las vistas hacia las increíbles formaciones rocosas. La fusión del lenguaje plástico y geométrico con la vuelta a lo básico en forma y función de LILLY contrasta con la fuerza salvaje de la naturaleza y sus caprichosos trazos.

Con LILLY seguimos arrancando hojas en el calendario de la marca más joven de Gandia Blasco Group. Toca despedirse del verano, pero con la seguridad de que durante el otoño podremos seguir viviendo grandes momentos en los balcones, terrazas y patios más alegres y creativos.